Es pieza clave en la práctica del Yoga. La respiración nos ayuda a regular el estado mental, las emociones, la concentración, etc.
“Si controlas la respiración, controlarás todas las situaciones en la vida” – Yogi Bhajan
Indirectamente, la respiración afecta nuestro estado mental, emociones, concentración, niveles de estrés, y sueño, aprender a respirar correctamente nos hará sentirnos más sanos, calmados y listos para afrontar situaciones estresantes y por lo tanto, nos podremos sentir mejor.
La forma correcta de respirar es empujar el abdomen hacia fuera en la inhalación y dejarlo volver hacia adentro en la exhalación.

Estudios comprueban que alrededor del 70% de las personas respiran incorrectamente. Respirar de forma incorrecta por largos periodos de tiempo, nos puede llevar a correr el riesgo de desarrollar en el futuro diferentes enfermedades.
Si forzamos conscientemente al abdomen a salir al inhalar por más de 3 veces, es muy probable que el cuerpo empiece a hacerlo de manera natural. El cerebro sigue la respiración, si somos capaces de respirar de 1 a 4 veces por minuto, podemos alcanzar el “estado meditativo”. Una inhalación y una exhalación se cuentan como uno, no se trata de aguantar la respiración, sino de respirar larga y profundamente, muy despacio, utilizando la capacidad total de los pulmones y exhalando de la misma manera.
Al empezar a respirar de esta forma, la capacidad de los pulmones empieza a extenderse y como consecuencia la mente se tranquiliza, se consigue más balance, mayor concentración y por lo tanto se pueden tomar mejores decisiones. Esto se consigue poco a poco, al inhalar no habrá ningún problema, pero al exhalar se puede llegar a sentir ansiedad por expulsar el aire, al calmar esta ansiedad, se podrá llegar a un alto estado de conciencia.